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lunes, 25 de julio de 2022

Drago milenario de Icod de los Vinos – Tenerife

 

   En esta ocasión el objetivo es la pequeña población de Icod de los Vinos situada en el noroeste de la isla, el hogar del Drago Milenario, un prestigioso árbol de unos 800 años de edad, declarado Monumento Nacional.


   Para llegar a Icod, ubicado a unos 57 km. de la capital, Santa Cruz de Tenerife, la ruta más rápida y sencilla es a través de la TF-5 o autopista del norte, desde donde podemos acceder a importantes núcleos de la isla como son San Cristóbal de la Laguna, Tacoronte, La Orotava y Puerto de la Cruz.


   A partir de Los Realejos la autopista se termina aunque continuamos por la TF-5, ahora como carretera costera que transita a través de frondosas plataneras muy cerca de San Juan de la Rambla. Después de unos diez kilómetros aparece nuestro destino.


   Icod de los Vinos, rodeada de campos de viñas y frutales, es famosa por sus deliciosos vinos, en especial por su ´malvasía`, aquel licor tan apreciado y deseado por la Corte europea del siglo XVI.


   La popularidad y renombre de Icod, sin lugar a dudas, le viene por su monumental Drago, al parecer el más antiguo de la isla, un árbol totémico para los guanches, símbolo de fecundidad y sabiduría, bajo cuya figura se festejaban grandiosas celebraciones rituales.


   El prestigioso drago de Canarias es un árbol de crecimiento lento que se ramifica a partir de cierta altura en forma de abanico. También se distingue por sus raíces aéreas con una corteza bastante lisa, cuando son jóvenes tienen cierto parecido con las yucas.


   Presenta una copa compacta formada por hojas agrupadas en rosetas densas que se originan al final de los tallos. El drago está incluido en el catálogo de especies amenazadas de Canarias. Durante la Edad Media la ´sangre de drago` se convirtió en droga mágica que todo lo curaba, incluso la lepra.


   Icod nos ofrece un casco histórico armonioso, compacto y bien conservado, por lo que posee el reconocimiento de Bien de Interés Cultural, como lo demuestran su Ayuntamiento y la agradable pequeña plaza Luis de León Huertas que tiene enfrente.


   A través de la Calle San Sebastián, rodeada de elegantes casonas, nos acercamos a la plaza de San Marcos donde se levanta la iglesia del mismo nombre y el parque o plaza de Andrés de Lorenzo-Cáceres, lleno de jardines, paseos, fuentes, kiosko y pérgola. También posee una rica y variada flora de diferentes lugares como ficus, laureles, hibiscos, pandanos, araucarias, ……….


   Curiosamente en la citada plaza de San Marcos, al lado de la Iglesia Mayor, se encuentra el mirador o atalaya para contemplar el distinguido Drago con su grandiosa apariencia. Un confortable y tranquilo lugar algo elevado que nos permite ver algunas plantas del jardín botánico y el entorno de la población de Icod.




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