Ya han pasado dos años desde que estuve viajando por esta inolvidable región italiana de la Toscana. El tiempo pasa muy rápido, pero las fotografías ayudan mucho a mantener los recuerdos. Sentí una gran alegría cuando inesperadamente las encontré y volví a visualizarlas. También es cierto que siempre me ha encantado viajar por ´Questo bellissimo paese`.
Una de las maravillas de esta zona es la célebre ciudad de Pisa, especialmente conocida por su icónica Torre Inclinada, un cilindro de mármol blanco de 56 m de altura que corresponde al campanario independiente de la Catedral Santa María Asunta, romanesca de mármol a franjas, ubicada en la Piazza dei Miracoli, un lugar único y espectacular, corazón monumental de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Además, en esta plaza también está el Baptisterio de San Juan, el más grande de Italia, famoso por su espectacular acústica y su gigantesca cúpula, junto al Camposanto Monumental, un bellísimo cementerio claustrado que alberga impresionantes frescos medievales y sarcófagos romanos.
Viajar en tren desde Florencia a Pisa es sin duda la opción más rápida, económica y cómoda para conectar ambas ciudades toscanas. Un trayecto directo de 50-60 minutos con Trenitalia. Caminar desde la estación de tren Pisa Centrale hasta la Piazza dei Miracoli son unos 2 km, unos 25 a 30 minutos. Un recorrido completamente plano y muy agradable, ya que atraviesa el centro histórico y comercial de la ciudad.
Al salir de la estación nos dirigimos hacia la Piazza Vittorio Emanuele, una gran plaza circular considerada como una de las principales puertas de entrada al centro histórico de la ciudad. Contemplamos la Chiesa di Sant'Antonio Abate y el Mural Tuttomondo, una de las pocas pinturas públicas permanentes realizadas por el célebre artista urbano Keith Haring.
Tomamos la calle peatonal Corso Italia, importante vía comercial, hasta llegar a la Piazza XX Settembre, para luego cruzar el río Arno por el Ponte di Mezzo, hasta la Piazza Garibaldi. Continuamos por Borgo Stretto, una pintoresca calle con soportales y luego girar a la izquierda por Via Ulisse Dini y llegar a la amplia Piazza dei Cavalieri, que alberga el imponente Palazzo della Carovana, sede de la prestigiosa Scuola Normale Superiore.
A través de las calles peatonales de Via Corsica, Via dei Mille y Via Santa María, una zona muy animada llena de tiendas, cafeterías y restaurantes, llegamos a la Piazza dei Miracoli.
Pisa es una vibrante ciudad universitaria y antigua potencia marítima, que alberga un hermoso conjunto de edificios medievales, palacios e historia a orillas del río Arno. Pero lo que realmente llama la atención y ha hecho famosa a esta población toscana es la Torre Pendente o Torre inclinada.
Pero, ……..¿Por qué está inclinada y no se ha caído la Torre de Pisa?
Empezó a construirse en 1173 y la verdad es que tuvo problemas desde el primer momento. No hubo error arquitectónico, sino geológico: el subsuelo de Pisa había estado cubierto por el mar, está compuesto por una mezcla blanda y fangosa de arcilla, arena y conchas marinas.
En 1178, cinco años después del inicio, comenzó a hundirse cuando las obras llegaron al tercer nivel de los ocho pisos previstos y las obras se pararon. Ingenieros y arquitectos de varios países realizaron diversas pruebas en la torre. Fueron siglos de desafíos hasta las primeras medidas acertadas que se tomaron en 1911.
A principios de 1990, la torre de 60 m y 16.000 t, se cerró definitivamente al público. Estaba separada cerca de 5 m de la vertical y además seguía inclinándose más intensamente. Los expertos preveían un fatal desenlace de derrumbe inducido por la gravedad en un plazo inferior a 25 años. Fue preciso emprender un proyecto de ingeniería de emergencia.
Gracias a un innovador proceso de sub excavación, que consistió en extraer de manera gradual pequeñas cantidades de tierra del lado opuesto a la inclinación e insertar contrapesos, unos gruesos cables de acero anclados en enormes bloques de hormigón, los ingenieros lograron enderezarla ligeramente. En poco tiempo los resultados fueron impresionantes.
A los ojos de los visitantes la diferencia apenas se nota, la torre está ahora desplazada unos 4 m respecto a su eje y presenta la misma inclinación que tenía a finales del siglo XVIII. Pero la inclinación no comporta riesgos para el monumento por el sobrepeso al limitar el acceso de los visitantes desde que fue reabierta al público en 2001, es segura y los expertos calculan que podrá mantenerse en pie al menos 300 años más.
Un especial y merecido agradecimiento por vuestro histórico empeño de rescatar y mantener en pie y viva a la famosa Torre Inclinada o Torre Pendente. ¡¡Gracias Pisanos!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario